Poesía – Besos y Versos (III)

Poesía – Besos y Versos (III)

Hoy comparto contigo otro pequeño texto para inspirarte en esta carrera que es la vida.

Si estás, o has estado enamorado, seguro que hallas en mis palabras algunos sentimientos que has vivido intensamente.

Si es la primera vez que visitas mi blog y has llegado a este post, te recomiendo que antes leas Besos y Versos (II y I).

En realidad son una cadena de muchos artículos en los que iré incluyendo mis vivencias en forma de poesías y otros textos.

En este caso, te dejo una unas palabras que un día escribí con amor, fervor y una devoción que aún mantengo.

Espero que la disfrutes conmigo y que por supuesto, la sientas y pienses igualmente.

Porque es el Amor es el que mueve Todo…

Declaración de Amor

Sólo cuando dejes de mirarme, volveré al mundo.

Mientras, me hallo dispersa en lejanos lugares. Lugares tranquilos, siempre tangibles.

Donde el uno es el otro. Y el otro es el mismo.

Donde abrazas ampliamente, rodeando todo lo que está limpio.

Allí donde es fácil amar, y muy frágil cuando no se está a solas.

Temo siempre no volver a encontrarte, cuando creo que te alejas.

Y digo “creo”, porque nunca te marchas. Respiras tras de mi, pausadamente, dejando siempre un beso fresco en mi cuello.

El querer a una persona de esta manera, es algo irremplazable.

Cuando amas tanto que al mirar fijamente un rostro lo traspasas, lo sientes y lo oyes hablar con los labios cerrados, enloqueces tan solo con la idea de no volver a contemplarlo.

Porque lo contemplas, no lo miras.

Lo posees fuertemente y tan adentro, que cuando parpadeas te haces daño.

Es como un cáncer de amor. Destructivo si se tercia, pero infinitamente satisfactorio.

La vida es muy corta para el que encuentra su alma gemela.

Porque hay tantísimo por hacer, tan pocas horas al día para amar, tan pocos minutos para recordar lo que ocurrió ayer, que todo junto a él, termina sabiéndote a poco, aún entregándote todo.

No hay noche, ni día.

Tu vida se transforma en un río de fuertes corrientes, de remolinos constantes, de agua muy dulce y tranquilizadora.

Recorre tu cuerpo con soberbia, llevándote de un lado a otro. Cada orilla es un oasis, y cada árbol… un posible nuevo hogar.

Si algún día pierdo esto, muero por dentro.

Mi cuerpo quedará paralizado, y no tendré ojos, ni boca, ni manos.

Mi alma descansará en un oscuro rincón rodeada de sueños, y yo me alejaré de ella, para encontrar la valentía necesaria, y quitarme el pulso.

Huir del mundo, y encontrarme contigo, amor mío.

Si existe algún hombre capaz de hacerme feliz, ese eres tu. Sólo tu.


Comparte esto con todas aquellas personas que creas que puedan necesitar escucharlo, el Amor es la Vida.

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Acerca de Sonia Molinero Martín

Siempre he querido empezar con este viaje. Acompañarte y que me acompañes.
Mi pasión crónica es Escribir…Ella me ha traído hasta aquí y ya no pienso bajarme de este tren…
¿Subes conmigo?

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