El Poema de los Hippies: “Desiderata”

El Poema de los Hippies: “Desiderata”

Hace muchos años y por pura casualidad, llegó a mis manos una copia escrita de este poema.

Lo primero que hice fue buscar el autor. Y al llegar al final del texto, vi algo que despertó mi curiosidad.

“Encontrado en la vieja iglesia de Saint Paul. Baltimore. 1693”

Parecía haber sido hallado por un párroco, que además utilizó el poema para completar sus propios escritos.

Pero los derechos de autor son de Max Ehrmann y durante mucho tiempo ha existido mucha confusión por su origen.

Este poema de culto fue utilizado por los hippies en los años sesenta, ya que trata de “La Búsqueda de la Felicidad en la Vida” por encima de todo.

Yo más bien lo veo como un reconfortante mandamiento…

Léelo y verás, por aquí te dejo algunos versos para que te deleites.

Desiderata

Anda plácidamente entre el ruido y la prisa,  y recuerda que paz puede haber en el silencio.

Vive en buenos términos con todas las personas, todo lo que puedas sin rendirte.

Di tu verdad tranquila y claramente; escucha a los demás, incluso al aburrido y al ignorante; ellos también tienen su historia.

Evita las personas ruidosas y agresivas, sin vejaciones al espíritu.

Si te comparas con otros, puedes volverte vanidoso y amargo, porque siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú.

Disfruta de tus logros así como de tus planes.

Mantén el interés en tu propia carrera, aunque sea humilde; es una verdadera posesión en las cambiantes fortunas del tiempo.

Usa la precaución en tus negocios porque el mundo está lleno de trampas.

Pero no por eso te ciegues a la virtud que pueda existir; mucha gente lucha por altos ideales y en todas partes la vida está llena de heroísmo.

Sé tú mismo. Especialmente, no finjas afectos.

Tampoco seas cínico respecto del amor, porque frente a toda aridez y desencanto, el amor es perenne como la hierba.

Recoge mansamente el consejo de los años, renunciando graciosamente a las cosas de la juventud.

Nutre tu fuerza espiritual para que te proteja en la desgracia repentina. Pero no te angusties con fantasías.

Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad.

Junto con una sana disciplina, sé amable contigo mismo.

Tú eres la única criatura del universo, no menos que los árboles y las estrellas. Tú tienes derecho a estar aquí.

Y te resulte evidente o no, sin duda el universo se desenvuelve como debe.

Por lo tanto mantente en paz con Dios, de cualquier modo que lo concibas.

Cualesquiera que sean tus trabajos o aspiraciones, mantén en la ruidosa confusión paz en tu alma.

Con todas sus farsas, trabajos y sueños rotos, este sigue siendo un mundo hermoso.

Ten cuidado, esfuérzate en ser feliz.

[“Encontrado en la vieja iglesia de Saint Paul. Baltimore. 1693”]

The following two tabs change content below.
Siempre he querido empezar con este viaje. Acompañarte y que me acompañes. Mi pasión crónica es Escribir...Ella me ha traído hasta aquí y ya no pienso bajarme de este tren... ¿Subes conmigo?

Latest posts by Sonia Molinero Martín (see all)

Opina

*